Honda NSR 125 ´98
En los próximos días pretendo pasar revista a las motos que he tenido y a las de mis amigos, todas las recuerdo con enorme cariño por distintos motivos, pero algunas me marcaron especialmente.
En los próximos días pretendo pasar revista a las motos que he tenido y a las de mis amigos, todas las recuerdo con enorme cariño por distintos motivos, pero algunas me marcaron especialmente.
Empezaremos por la primera que tuve, a pesar de la oposición frontal de mis Padres para que tuviera moto, (siempre supe que lo hacíais por protegerme), al final, cuando cumplí 25 años pude comprarme la primera. La Honda NSR 125, ésta, como comprenderéis, es la que recuerdo con mayor cariño, después de lo que me costó conseguirla, todavía recuerdo el día que fui al concesionario para recogerla, estaba de los nervios...y la verdad es que no me defraudó para nada.
Era una moto que te recibía muy bien, era espaciosa incluso para gente más o menos grande como yo, 1,87 m. de altura, pero lo que más me gustaba era como estiraba a partir de las 4.000 r.p.m., te daba un subidón espectacular, obviamente sabiendo lo que teníamos entre manos, era una 125 y no una 1000, pero para mi, que lo más potente que había probado era una Rieju de 50 c.c. de cross, os podéis imaginar lo que era disponer de una máquina que te permitía manejar 34 CV. El mantenimiento era casi nulo, a excepción de la revisiones ordinarias, pero como en cualquier otro vehículo, no daba ni un solo problema, no en vano era un Honda, y si esta marca destaca por algo es por la fiabilidad de todos sus modelos, quizás fue éste uno de los motivos por los cuales, casi siempre me he decantado por la marca del ala dorada.
A pesar de no ser una moto preparada para grandes viajes, recuerdo haberme hecho varios trayectos Madrid-Albacete, Albacete-Madrid, y totalmente encantado de la vida, había que parar cada 100 km, pero cuando te bajabas en la gasolinera con los riñones destrozados y la mirabas, se te quitaban todos los males y ya estabas deseando volver a subirte, disfrute de ella durante casi tres años, en los que la hice apróximadamente 18.000 km. Después de pasar muy buenos ratos la vendí por motivos que ahora no vienen a colación y estuve casi un año en sequía, hasta que decidí subir al siguiente nivel.
Había varios colores en los que se vendía este modelo, el que yo tuve es el de la foto, después de 13 años me sigue pareciendo una preciosidad.
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